Interactua con los botones para conocer a detalle los componentes.
Mismo rendimiento que la gasolina, sin pérdida de potencia. Tu unidad trabaja igual, gastando mucho menos.
Opera en gasolina o GNV cuando lo necesites. Siempre sigues en marcha sin depender de un solo combustible.
Instalación avalada por la NOM-011-SECRE-2000. Sistema seguro, probado y regulado para uso automotriz.
Produce menos energía por volumen, lo que suena negativo al inicio.
Justo por quemarse “más liviano”, la combustión es más uniforme, sin carbón ni hollín. El motor se mantiene limpio, el aceite dura más y los mantenimientos se alargan. Lo que parecía debilidad termina siendo salud para el motor.
Este desgaste solo ocurre cuando la instalación o la mezcla están mal calibradas.
El GNV exige una mezcla fina y estable. Cuando la instalación es adecuada y la calibración correcta, desaparecen detonaciones, la válvula trabaja relajada y el motor se afina. El resultado: menos desgaste y una vida útil más larga.
Un cilindro de acero puede reducir un poco la cajuela.
El cilindro está diseñado bajo normas internacionales de impacto y presión extrema. En un choque puede soportar fuerzas enormes y reducir daños al resto del sistema. Y el espacio que cedes… te lo devuelve todos los días en ahorro por kilómetro. Seguridad que suma y un bolsillo que respira.
Ingresa cuánto gastas al día en gasolina y descubre cuánto ahorrarías cambiando a GNV.
En la mayoría de los casos… no pagas nada hoy.
La conversión se paga sola con tu propio consumo de GNV.
Todo depende únicamente de tu consumo diario.